discernimiento
La práctica paciente de distinguir lo sabio, lo verdadero y lo bueno de lo que solo resulta atractivo, a menudo con oración, la Escritura y el consejo de personas de confianza.
En la tradición cristiana, el discernimiento es más que tener una opinión. Es el hábito de detenerse, preguntar qué es verdadero, qué es bueno y qué me corresponde hacer, y poner a prueba la respuesta con otros.
Importa más, no menos, cuando las herramientas pueden producir respuestas verosímiles al instante. La rapidez es fácil de conseguir. La sabiduría sigue necesitando tiempo.