Jugar con un bebé o un niño pequeño

En los primeros años, jugar es la manera en que un niño aprende. No necesita juguetes especiales. Un adulto cariñoso que habla, canta, juega y lee es la mejor herramienta de aprendizaje que existe.

Sigue el ritmo del niño

Ponte a su nivel. Observa lo que mira o alcanza y únete. Espera un momento después de hablar o cantar, para que responda con un sonido, una sonrisa o un gesto.

Si tu hijo voltea la cara, cierra los ojos o se pone inquieto, te está diciendo que ya tuvo suficiente. Tómense un descanso.

Que sea breve, tranquilo y frecuente

Unos pocos minutos a la vez, muchas veces al día, es mejor que una sesión larga. Los momentos cotidianos cuentan: el baño, las comidas, vestirse, un paseo.

Repite la misma canción, juego o libro muchas veces. Los más pequeños aprenden repitiendo.

Habla, canta y lee desde el primer día

Di lo que estás haciendo: «Ahora te ponemos el calcetín». Canta, aunque creas que no tienes buena voz. Comparte un libro ilustrado y señala los dibujos.

Puedes hacerlo en cualquier idioma o en varios. Usa el idioma con el que te sientas más cerca.

Lo que necesitas

La seguridad primero

Vigila siempre a tu hijo mientras juega y revisa los juguetes y las cosas de la casa en busca de piezas pequeñas y otros peligros. Esta guía es general y no es consejo médico. Si te preocupa el desarrollo de tu hijo, habla con tu pediatra.

De dónde viene esto
  • World Health Organization, UNICEF and World Bank Group, Nurturing Care for Early Childhood Development: A Framework (2018)
  • Michael Yogman, Andrew Garner, Jeffrey Hutchinson, Kathy Hirsh-Pasek and Roberta Golinkoff, “The Power of Play: A Pediatric Role in Enhancing Development in Young Children”, Pediatrics 142 (2018), American Academy of Pediatrics clinical report

Escrito con ayuda de IA y revisado con las fuentes indicadas. Léelo antes de compartirlo con un niño.

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